Alimentación e hidratación: claves para el cuidado del pie diabético durante el verano

by Maximiliano Duhalde

Alimentación e hidratación: claves para el cuidado del pie diabético durante el verano

by Maximiliano Duhalde

by Maximiliano Duhalde

Las altas temperaturas propias del verano representan un factor de riesgo adicional para las personas con pie diabético, ya que favorecen la deshidratación, dificultan el control glicémico y pueden afectar la circulación y la cicatrización de heridas. Frente a este escenario, la alimentación y la hidratación cumplen un rol fundamental en la prevención de complicaciones.

Desde la Fundación Instituto Nacional de Heridas, especialistas en el manejo integral de heridas, úlceras y ostomías, recomiendan reforzar hábitos alimentarios saludables durante esta temporada, especialmente en pacientes con diabetes y lesiones en extremidades inferiores.

Una dieta adecuada debe priorizar proteínas magras, indispensables para la reparación de tejidos y la cicatrización, como pescado, pollo, pavo, huevos y legumbres. Asimismo, se aconseja aumentar el consumo de verduras frescas y de bajo índice glicémico, las que aportan antioxidantes y ayudan a reducir procesos inflamatorios.

En el caso de las frutas, su consumo debe ser moderado y controlado, privilegiando aquellas con menor contenido de azúcar y evitando los jugos naturales o procesados, que elevan rápidamente la glicemia. También es importante incorporar grasas saludables, como aceite de oliva y palta, las que favorecen la circulación sanguínea.

Hidratación: un pilar en verano

La hidratación constante es clave durante los meses de calor. La deshidratación puede espesar la sangre, afectar la microcirculación y aumentar el riesgo de complicaciones en el pie diabético. Se recomienda una ingesta diaria suficiente de agua, evitando bebidas azucaradas, néctares y alcohol.

Alimentos a evitar

Durante el verano, es especialmente importante restringir el consumo de alimentos ultraprocesados, frituras, masas, bebidas azucaradas y el exceso de sal, ya que estos favorecen el edema, la inflamación y el mal control metabólico.

Un enfoque integral de cuidado

Durante el verano, es especialmente importante restringir el consumo de alimentos ultraprocesados, frituras, masas, bebidas azucaradas y el exceso de sal, ya que estos favorecen el edema, la inflamación y el mal control metabólico.

La Fundación Instituto Nacional de Heridas mantiene un compromiso permanente con la educación y prevención, promoviendo el autocuidado informado y el acceso oportuno a atención especializada, especialmente en los meses donde el riesgo de complicaciones aumenta.

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