Fundación Instituto Nacional de Heridas entrega recomendaciones clave para el cuidado de heridas durante el verano

by Maximiliano Duhalde

Fundación Instituto Nacional de Heridas entrega recomendaciones clave para el cuidado de heridas durante el verano

by Maximiliano Duhalde

by Maximiliano Duhalde

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, la Fundación Instituto Nacional de Heridas (FINH) hizo un llamado a extremar los cuidados en personas que viven con heridas crónicas, pie diabético, úlceras venosas y ostomías, condiciones que pueden verse agravadas por la deshidratación, la exposición solar y los cambios en el entorno.

Isabel Aburto, directora de la Fundación Instituto Nacional de Heridas, explicó que “el calor impacta directamente en la piel y en los procesos de cicatrización, aumentando el riesgo de infecciones, maceración de la herida y retraso en su recuperación. Por eso, en verano es fundamental reforzar los cuidados y la educación de pacientes y cuidadores”.

Desde la fundación, se entregaron cuatro recomendaciones clave para el cuidado de heridas durante esta época del año:

1. Observación permanente del apósito
Es fundamental revisar diariamente el apósito y la herida, identificando cambios de color, manchas, suciedad, exceso de exudado u olores, lo que podría indicar una complicación.

2. Mantener una adecuada hidratación
Las altas temperaturas aumentan la pérdida de líquidos, lo que vuelve la piel más frágil. Se recomienda una hidratación constante, junto con el uso de cremas hidratantes, siempre considerando indicaciones médicas en personas con patologías asociadas.

3. Control metabólico y alimentación saludable
En personas con diabetes, un buen control metabólico es clave para una adecuada cicatrización. A esto se suma la importancia de una alimentación equilibrada, que aporte los nutrientes necesarios para la reparación de los tejidos.

4. Protección de la herida frente al sol y el entorno
Se debe evitar la exposición directa al sol, los baños en mar, ríos o piscinas sin autorización profesional, y caminar descalzo, especialmente en personas con pie diabético, debido al alto riesgo de lesiones e infecciones.

“Una herida mal cuidada en verano puede evolucionar rápidamente hacia una complicación mayor. Nuestro llamado es a no minimizar los cambios y consultar oportunamente con profesionales especializados”, enfatizó Isabel Aburto.

La Fundación Instituto Nacional de Heridas continúa desarrollando acciones educativas y de difusión para promover el autocuidado, la prevención y el acceso a información confiable para pacientes, cuidadores y profesionales de la salud.

Top